El pendiente Egg es la expresión máxima de la delicadeza que ilumina su día a día. Confeccionado en plata 950 cepillada, destaca por la perla que aporta un toque de sofisticación discreta y atemporal. Con un diseño minimalista y elegante, esta joya celebra la belleza de la simplicidad, perfecta para complementar su estilo con encanto y refinamiento. Una pieza esencial para quienes valoran la elegancia sutil en cada detalle.